La gestión de la biodiversidad es clave para mantener la resiliencia y equilibrio ecológico de los ecosistemas. Un ecosistema sano se traduce en una mejor calidad de vida manteniendo tu producción. Según su estado ambiental, algunos ecosistemas pueden requerir manejos específicos debido a una gran cantidad de especies invasoras, baja diversidad de flora y fauna, pérdida o fragmentación del ambiente natural o el impacto negativo de ciertas prácticas productivas.
Algunas estrategias para mejorar la biodiversidad que te podemos ayudar a implementar son:
Diseño de corredores biológicos, facilitando el movimiento de especies y la conectividad entre hábitats.
Identificación de zonas clave para la conservación de especies, como humedales o pastizales nativos.
Diseño de zonas que promueven la fauna benéfica como jardines de mariposas y colibríes favoreciendo la polinización, bordes de cultivos o alambrados con plantas nativas favoreciendo el control de plagas.
Un enfoque integral en la gestión de la biodiversidad permite conservar los servicios ecosistémicos y mejorar la sostenibilidad del territorio.
Los beneficios incluyen:
• Mayor resiliencia ante eventos climáticos extremos
• Mejora en la calidad del suelo y el agua
• Reducción de la erosión y la degradación del suelo
• Control natural de plagas y enfermedades
• Mejora en la polinización y la productividad de cultivos
• Valorización del territorio y sus productos
• Cumplimiento de normativas ambientales y acceso a mercados premium
Contáctanos hoy para discutir cómo podemos ayudarte a gestionar tu territorio de manera sostenible.
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